martes, 4 de febrero de 2014

¿Cómo acabamos con el periodismo deportivo "de bufanda"?


Wawrinka levanta el trofeo como campeón en Australia ante Nadal
Vamos a hablar sobre un tema relacionado con el deporte a pesar de que no es deporte al cien por cien. Y toca analizarnos a nosotros mismos, los que somos, o pretendemos ser, periodistas deportivos.

La derrota de Rafael Nadal el pasado domingo en la final del Abierto de Australia ante el suizo Stanislas Wawrinka fue algo inesperado para todos los entendidos del tenis. Tras haber caído las primeras raquetas del circuito todo el mundo casi daba por hecho que el helvético (que por cierto, tras la victoria en Melbourne estrena ‘top 3’ como el tercer mejor tenista del mundo, que no es poco), perdería sin embargo estrepitosamente ante el español, pero resulta que ganó. Y con más facilidad de la esperada, además, ya que Nadal sufrió una lesión en su espalda en el calentamiento antes de la final y apenas pudo desarrollar su juego.

Esto último que decimos, el “apenas pudo desarrollar su juego” es información. Es una afirmación con bastante nivel de objetividad, ya que todo el que siga habitualmente a Nadal puede asegurar que de no estar mermado físicamente habría podido jugar de otra manera. Con más movilidad, pegándole a la bola más profundamente, etc… Pero de ahí a “pintar” la derrota del balear como se ha hecho por parte de la prensa hay un trecho. Y de eso va nuestra Zona Mixta de esta semana: ¿Se comete un error en el periodismo deportivo al ser demasiado defensores de nuestros deportistas?

Obsérvese que acabamos de afirmar que, de no haber estado con esos problemas de espalda durante el partido, a Nadal, que en el encuentro apenas se podía agachar para devolver bolas bajas, correr hacia las esquinas con rapidez o hacer fuerza con su espalda para sacar fuerte, “podría haber jugado de otra manera”. No podemos asegurar que hubiera ganado a Wawrinka. Pero muchos periodistas y casi todos los medios se esforzaron con sus crónicas, sus noticias y comentarios, en adornar la derrota de Nadal diciendo poco menos que perdió por problemas físicos, justificando, sin decirlo, que no fue culpa suya. Y menospreciando al suizo, sobre el que escuchamos comentarios despectivos durante toda la mañana del domingo.

Desde que tenemos uso de razón, hemos asociado a determinados periodistas como “voces” de determinados jugadores o equipos. Y en muchas ocasiones se les nota que son de esos equipos. Pero normalmente su profesionalidad se solía imponer a sus deseos… Hasta hace bien poco. Últimamente se estila ese periodismo fanático, ese discurso que prima al deportista patrio sobre los demás y que cree que su obligación es defender lo suyo hasta la saciedad, minimizando y tratando de obviar las virtudes de lo de fuera. Nos hemos convertido en una especie de mecenas de los artistas de los cuales vivimos, de alguna manera, quizá buscando la entrevista exclusiva o el trato de favor para nosotros. Probablemente Nadal sea el mejor en lo suyo, pero no lo es siempre. Y Wawrinka tendrá algún mérito en su victoria de la pasada semana. Y estamos cansados de escuchar que Alonso es siempre el mejor, haga lo que haga… O los equipos españoles de cualquier deporte. O Gasol. O quien sea, siempre que sea español. ¿Es esto aceptable? ¿Cómo se tomaría mucha gente que está a gusto con este tipo de periodismo que fuésemos más neutrales?

3 comentarios:

planet calling! dijo...

Yo creo que en ocasiones hay mucha valoración y poca objetividad en la información deportiva (en las demás también pero más en este tipo en concreto) y más cuando se habla de alguna de nuestras estrellas nacionales. Estoy de acuerdo hasta cierto punto que en eventos deportivos "relevantes" se enaltezcan a "nuestras estrellas" pero más allá de eso me parece un error. Seguid así Mundo Pelotudo!

Ani dijo...

Siempre se ha dicho que el periodismo debería ser objetivo, pero como decía una profesora que tuve, "la objetividad no existe, existe el consenso". No obstante, ya que no se puede ser totalmente objetivo, tampoco creo que sea cuestión de insultar a los deportistas de fuera de nuestras fronteras como se hace en muchos casos. Creo que es preferible informar y que cada uno se forme su propia valoración. Pero no cambieis que Luis siga defendiendo al Atleti :P

Anónimo dijo...

En la sociedad tal y como está construida ahora en base al capitalismo, y a la eficiencia que buscan económica de este deporte, creo que es totalmente imposible cambiar el periodismo deportivo. El porqué, fácil, es lo que más dinero está dando a los grandes panfletos. Sabiendo que Tomás Roncero puede ser el estandarte de tal periodismo y según estadísticas es una de las personas que más respuestas reciben en twitter por la cantidad de barbaridades que suelta.
Lo que hace pronosticar que vamos a ir a peor.