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sábado, 25 de mayo de 2013

Mundo Pelotudo 2x29 - 25 de mayo de 2013

Finalmente le tocó a Ángel Marbán sufrir la peor de las resacas de la final copera, aunque Luis Tejo y Ana González no se ensañaran en exceso con él por la derrota vikinga. En un programa cargado de atletismo por todos lados y en todos los sentidos, os traemos la carga habitual de contenidos pelotudos: Viajes al pasado, chicles de valor incalculable, huelgas baloncestísticas, líos variados y una hora de deporte y entretenimiento a muchos nudos de intensidad. Ni la bella Yelena Isinbayeba se pierde el programa número 29 de este dodecaedro deportivo, en el que descubrimos que tenemos audiencia hasta en las remotas Argentinas. Pasa y escucha...


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miércoles, 6 de marzo de 2013

¿Dónde jugamos la final de la Copa del Rey?

Bueno, pues 'habemus' final de Copa del Rey. Tendremos derbi madrileño en la final, algo que Ángel Marbán todavía no ha vivido (Luis Tejo tiene mejor memoria y recuerda la del 92, y Daniel Collado estaba ocupado matando marcianitos). La cosa es que estamos a vueltas con la historia de la sede para el partido. Pensará la gente: "Pues si son el Real Madrid y el Atleti, que jueguen en Madrid". No tiene que haber desplazamientos de ningún tipo, es la opción más barata y en la Capital tenemos dos magníficos estadios para albergar una final de Copa. Pero el asunto no es tan sencillo.

Y no lo es, en parte por la cabezonería de algunos, en parte por razones que, si uno se para a pensar, pueden tener cierta lógica. De un lado, dice Enrique Cerezo (queremos tu pescuezo), presidente del Atlético de Madrid, que "hay un convenio" entre los dos equipos madrileños según el cual, cuando ambos llegan a la final de Copa, se van alternando sus estadios como sede. Y la última final entre ambos fue en el Bernabéu (con un gol de Schuster de falta y victoria atlética, por cierto) en 1992. No sabemos si ese convenio existe o no, pero lo cierto es que los razonamientos de Cerezo no cuadran: hasta ahora el Real Madrid y el Atlético han jugado cuatro finales y tres de ellas las ganaron los rojiblancos, todas ellas en el Bernabéu. Los blancos ganaron la única en el Calderón. Si bien es cierto que se alternaron el estadio del Manzanares y el de la Castellana en las dos últimas finales, existe una descompensación favorable al Bernabéu, que organizó tres finales entre ambos, por una del recinto colchonero.

En cualquier caso, sea por convenios, sea porque toca debido a lo que sucedió en las dos últimas finales, debería ser en el Calderón. Y muchos atléticos quieren. Ahora bien, hay muchos otros que no. ¿La razón? Temen una derrota en casa, que sería más dolorosa. Además, si se cumplen las estadísticas, ganará el equipo que juegue fuera de su estadio.


Por eso, hay muchos atléticos que quieren que sea en el Bernabéu. En cuanto a los madridistas, la inmensa mayoría NO quiere (queremos) el Bernabéu, ya que está muy reciente el "Centenariazo" ante el Deportivo y perder otra final en casa sería muy doloroso.

Así pues, hay mucha opinión en contra de disputar la final en "su" estadio por temas de evitar tristezas. Y, rizando el rizo, si el año pasado la final fue en el Calderón, ¿qué hacemos, repetimos?

Luego está el lío del Camp Nou: el Real quiere que sea allí y esgrime principios de neutralidad y aforo (son, hasta cierto punto, argumentos lógicos y justos; el Atlético estaría en su derecho de decir lo mismo). Sin embargo, todos sabemos que lo que quiere es ir a Barcelona a regocijarse del Barça en su estadio, lo cual está feo desde el punto de vista ético. El Barça quería hacer eso el año pasado y el Real Madrid se negó en rotundo (lógicamente) y se tuvo que jugar en el Calderón...

Así pues, como podemos observar, existen multitud de argumentos a favor y en contra a la hora de elegir la sede para la final, y no podemos hacer una valoración completa de una sola visión del asunto porque cada una tiene parte de verdad. Si dejamos la final en Madrid, es imposible que exista neutralidad, salvo que juguemos la final en Vallecas, Getafe o Butarque; si jugamos en cualquiera de esos campos, perdemos el factor capacidad. Y si nos marchamos a jugar fuera de Madrid, se plantea un problema gordo, si no varios: ¿Cómo se organiza el desplazamiento de dos aficiones rivales desde un mismo sitio a otro sin que haya problemas? Normalmente, cada una viene de una ciudad, pero no es el caso. Por otro lado, ¿por qué cargarle el "marrón" a otra ciudad? Y después, ¿por qué obligar al aficionado, sea del equipo que sea, a desplazarse gastando dinero cuando, por una vez, podemos evitarlo? La solución es complicada.

No lo sería si..... y aquí planteamos la pregunta semanal, existiese un estadio en España tipo Wembley o tipo Saint Denis. Un campo de primer nivel que albergase la final todos los años (decimos esto porque si se estableciera, por ejemplo, el Bernabéu como sede perpetua, habría enseguida mil protestas por parte de todo tipo de equipos). Un campo donde, por otro lado, jugase siempre la Selección. El problema, cuando se ha planteado eso, es que como en España somos tan envidiosos, siempre se dice que "hala, todo para la Capital". Se ha planteado en alguna ocasión algún estadio que reúne las condiciones por no ser de ningún equipo (dos ejemplos actualmente serían La Cartuja y Montjuic). Pero entonces, a veces hay problemas de distancia o de que esas ciudades no sean la Capital. ¿Deberíamos construir un estadio para evitar todo este tipo de problemas? ¿Sería la Peineta la solución?

sábado, 2 de marzo de 2013

Mundo Pelotudo 2x20 - 2 de marzo de 2013

En la semana de los "clásicos", Mundo Pelotudo huye del tópico y se empeña en buscar el otro lado del otro lado de todos los deportes que te puedas imaginar, incluido el fútbol en sus mil y una variantes. Ángel Marbán, muy preocupado por la final de Copa, defiende el lado blanco de la vida en franca minoría contra Luis Tejo, hoy apoyado en su rojiblanquismo irredento ni más ni menos que por Ana González. Además, boxeo, atletismo (nada que ver con el Atlético), tenis, baloncesto, y más, mucho más, a un clic de distancia de tus orejas.

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martes, 12 de febrero de 2013

¿Y si la Copa del Rey de fútbol copiara a la de baloncesto?

Como sabéis, el pasado fin de semana se disputó en la ciudad de Vitoria la Copa del Rey de baloncesto. Un torneo que, desde hace años, viene teniendo mucha repercusión mediática y mucho tirón por parte de los aficionados, tanto de los equipos participantes como por parte de la gente de la ciudad anfitriona.

El sistema de competición es simple, pero precisamente en esa simpleza radica la facilidad con la que la cita es capaz de emocionar al respetable: terminada la primera parte de la temporada en la Liga regular, los ocho primeros clasificados se meten directamente en una fase final de Copa que se celebra en una ciudad previamente elegida desde hace tiempo. Se hace un sorteo puro entre esos ocho clasificados y se para la competición liguera para dar paso a un fin de semana en donde se celebra el torneo, que consta de partido de cuartos, partido de semifinales, y final. Todo reducido a cuatro días (de jueves, a domingo) de mucho baloncesto y mucho espectáculo.

¿Por qué tiene tanto éxito este torneo? El formato de eliminación directa siempre añade mucho morbo a los partidos, ya que los equipos teóricamente con menos opciones pueden dar la sorpresa ante los grandes. Después, el hecho de que se pare la Liga para dar protagonismo únicamente a un torneo como la Copa es una de las claves del boom mediático que ha despertado esta cita en los últimos años. Organizándolo de esta forma y con sede fija, se asegura que, desde el inicio de la temporada, todos los equipos de la Liga estén concentrados por ser uno de los "elegidos" para participar en ese acontecimiento que detiene el mundo del baloncesto en nuestro país por unos días. Es una Copa del Rey con formato de Mundial de fútbol.

Nuestra pregunta para esta semana es: ¿por qué no adaptamos este formato, tan bien acogido y que tanto éxito ha demostrado, para "salvar" la Copa del Rey de fútbol?

Hagamos un cálculo rápido: La Copa del Rey de fútbol, ahora mismo, supone nueve partidos que jugar para cualquier equipo de Primera. Eso sólo para los de mayor categoría, los de Segunda y Segunda B juegan todavía más. Como ahora mismo la Copa ni da dinero ni da prestigio, no es demasiado raro ver cómo conjuntos de Primera se ven fuera a las primeras de cambio porque la competición no les interesa.

El formato a doble partido minimiza al máximo la posibilidad de que haya sorpresas agradables de cara al espectador. En esto, hay una gran corriente que lleva años reclamando que se copie el formato inglés, en donde todas las rondas eliminatorias se juegan a partido único en el campo del equipo de menor categoría.

Plantearíamos una medida "híbrida" entre las dos. Para empezar, reducir las rondas de dieciseisavos a cuartos de final, por ejemplo, a partido único, harían que en lugar de tener que jugar cuatro partidos, los equipos tuvieran que jugar sólo dos. Ya estaríamos ganándole dos semanas al tan apretado calendario futbolístico. Pero, si además de eso, se jugaran las rondas de cuartos, semifinales y la final a partido único y en una o dos sedes elegidas previamente, parando la Liga, el torneo adquiriría una dimensión nada parecida hasta ahora. Todos estarían pensando en las fechas de Copa desde el principio de la temporada. Las televisiones ganarían más dinero, etc.

Esas dos semanas que le hemos quitado al calendario podrían adaptarse, parando la Liga durante ese tiempo. Pero es que, además, jugar todas las eliminatorias a una ronda podría hacer que el calendario ganase aún más tiempo libre para que los equipos descansaran más. Se comenta que no se pueden jugar partidos durante días seguidos en un mismo césped, pero jugando encuentros cada dos días se pueden disputar hasta tres en una misma semana.

Todo ello sin contar con los beneficios que supondría este formato para las ciudades que acogieran la fase final de la Copa. Y sólo hay que echar un vistazo a las últimas sedes de las finales para comprobar que esa leyenda de que haya "diversidad" no es tal. Puede haber sedes compartidas. Y si ya, con todo eso, el campeón de Copa va a la Champions, la hemos reflotado por completo.